19 de julio de 2026
La clave del día está en nuestras manos
Empezar por nosotros mismos y buscar en el interior para construir el camino es la primera realidad con la que debemos despertar cada día. No es una lección al viento; es una clave que tuve que instalar en mi día a día. Durante más de tres décadas, mi identidad estuvo ligada a una tarjeta empresarial, a un plan estratégico y a una rutina de excelencia. Sin embargo, el 20 de noviembre de 2023 el destino me llevo por otro camino, un cierre inesperado de una trayectoria aparentemente sólida, y abrió para mí una memoria de colores llena de afectos y aprendizajes vitales que plasmé aquí: después de trabajar durante 32 años en la misma empresa, haciendo las cosas bien y entregando lo mejor de mis capacidades, fui despedida. En un instante, el silencio reemplazó el ruido de las reuniones y la incertidumbre ocupó un nuevo lugar. Ese día no solo perdí un empleo; perdí la brújula que me había guiado por más de media vida profesional.
Nace entonces el despertar de una nueva identidad. Al día siguiente, cuando el despertador sonó y la inercia me empujaba a la oficina que ya no existía, tomé una decisión: buscar una reflexión desde la vulnerabilidad y la simbología que se ha dibujado en mi propia vida. Tomé un papel en blanco y, casi por instinto, hice un dibujo mostrando mi propio camino. En ese trazo comprendí que, para avanzar, primero debía buscar en mi interior.
Fortalecer lo que somos y llenarnos de amor propio no son tareas de un solo día, sino un ejercicio de constancia y conexión con el presente. Así nació la historia de mi libro; desde entonces me despertaría todos los días para encontrar en mi silencio un aprendizaje, una historia y una metáfora para transmitir, en virtud de la sencillez y el comportamiento de las leyes de la naturaleza, un mensaje que trasciende edades y geografías. Finalmente, surge una compilación de frases, a modo de claves fundamentales, que enseñan principios, valores y perspectivas universales.
Cada pensamiento venía acompañado de un dibujo. Estos trazos no buscan la perfección técnica, sino la honestidad emocional. Mi objetivo inicial era simple: llegar a las personas que conocía para no sentirme sola, para tejer una red de fortaleza que me permitiera seguir en pie. Lo que comenzó como un refugio personal, pronto se transformó en un proyecto editorial. La escritura y el dibujo fueron así la tecnología efectiva para sanar el alma y redescubrir mi propósito.
A día de hoy, he realizado 500 claves del día. Lo que nació en una madrugada fría de noviembre se ha materializado en mi primer libro. Esta obra es el compendio de una transición: del hacer constante al ser consciente. Hoy quiero compartirlas para llevar a la comunidad del Inalde mis reflexiones de vida. Mi propósito es inspirar a otros líderes y profesionales a ver en la crisis una oportunidad de descubrirnos y volver a ver el mundo con nuevos colores. Los invito a utilizar la escritura y el dibujo como una terapia poderosa para navegar las aguas turbulentas pero renovadoras del mundo.
Mi libro no es solo mi historia; es un mapa para que cualquiera vuelva a las claves como una ruta que nos invita a observar las particularidades de cada posible giro que el destino nos traiga. Se trata de un mapa que, incluso después de décadas de seguir el mismo carril, siempre es posible dibujar un nuevo horizonte.
Comentarios
Cargando comentarios…